Traducción del artículo sobre la novela ”Yo confieso” de Jaume Cabré

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Svenska Dagbladet
18 de enero de 2017
Cultura
Magnus Persson


Traducción no oficial

http://www.svd.se/en-lika-dumdristig-som-underbar-provokation/om/bokvaren-2017

”Yo confieso” (Jo confesso)
Autor: Jaume Cabré
Género: Prosa
Editorial: Nilsson Förlag
ISBN 9789188155108
858 páginas
Traductor: Jens Nordenhök
Jaume Cabré, nacido en 1947 en Barcelona, es un escritor y guionista español. Es considerado uno de los escritores contemporáneos en lengua catalana más relevantes y, además de novelas, ha escrito también libros juveniles y guiones de cine, televisión y teatro. Foto: Edu Bayer

Un violín, cuya historia está íntimamente relacionada con la gran historia, las guerras de religión, el colonialismo y los campos de concentración del Holocausto. Éste es el inesperado protagonista de la turbadora e hipnótica novela “Yo confieso”, de Jaume Cabré.

Una novela de casi 900 páginas cuyo protagonista es un violín antiguo. No se puede calificar precisamente de complaciente al escritor catalán Jaume Cabré, a quien ahora se presenta en sueco con su monumental “Yo confieso”. En una época de pantallas de ordenador y medios vertiginosos, en la que la atención se ha convertido en algo tan buscado como difícil de alcanzar, debe contemplarse como una provocación, tan temeraria como maravillosa, el imaginarse siquiera que alguien pueda tener el tiempo y la capacidad de recostarse durante horas y días y noches para dedicarse al arte de la lectura pausada.

Porque no solamente se trata de un libro muy largo; exige también la participación activa del lector y su total concentración. Una vez se ha conseguido penetrar en él, ejerce una atracción casi hipnótica. Pero ofrece también resistencia.

La historia es sencilla. Seguimos la infancia y juventud de Adrià Ardèvol en Barcelona, su amistad de toda una vida con Bernat, y su amor por Sara, todo ello con el telón de fondo de los acontecimientos de la España y la Europa del siglo XX.

Adrià es un chico especial, que prefiere pasar el tiempo en el mundo de los libros y de la fantasía. Está excepcionalmente dotado para los idiomas, y ya de niño domina tanto el francés como el latín y un puñado más de lenguas.

El padre, un maniático coleccionista y vendedor de manuscritos y antigüedades, anima a su hijo diciéndole que lo más importante es que reciba una sólida formación humanística, en la que, evidentemente, el aprendizaje del arameo es algo incuestionable.

Aunque animar no es la palabra correcta. El padre ordena, y la madre no tiene demasiado que decir, aparte de que Adrià, irrefutablemente, debe también convertirse en un violinista virtuoso.

Es un hogar sin amor ni risas. La primera frase de la novela es conmovedora: “Hasta ayer por la tarde, cuando paseaba por las lluviosas calles de Vallcarca, no comprendí que había sido un error imperdonable el nacer en esta familia. Me di cuenta repentinamente que siempre había estado solo”. Aunque no está completamente solo. Tiene a Águila Negra y al sheriff Carson, sus sempiternos seguidores, a quienes puede pedir consejo cuando, escondido tras el sofá del salón, descubre los secretos del mundo adulto.

Los métodos de negocios del padre demuestran ser, como mínimo, problemáticos desde el punto de vista ético. Y cuando éste muere repentinamente bajo circunstancias poco claras, Adrià se culpa a sí mismo por ello, una culpabilidad que le perseguirá el resto de su vida. Cumplidos los 60 años es víctima del alzheimner, y decide entonces escribir la historia de su vida, antes de que sea demasiado tarde.

El intentar siquiera resumir, aparte de los hechos básicos, esta rica historia, profusa y exuberante, es completamente imposible. En su núcleo se encuentra un violín del siglo XVIII, un Storioni extremadamente raro y valioso. Como los budistas de los que habla Roland Barthes al principio de “S/Z”, que “logran ver todo un paisaje mediante la mera contemplación de una alubia”, Cabré utiliza un único objeto, un violín, para revelar una narración laberíntica que se mueve hacia delante y hacia atrás en el tiempo. La historia del propio violín está íntimamente ligada a la gran historia, a las guerras de religión, el colonialismo y los campos de concentración. Las conexiones con la Alemania nazi van adquiriendo cada vez más espacio, y es donde confluyen muchos de los hilos de la novela, tanto en el pasado como en el presente. Es una lectura turbadora.

La novela es una compleja composición, algo que contribuye tanto a la dificultad que ofrece su lectura, como a superarla. No es solamente que la narración dé saltos en el espacio y el tiempo, y que esté repleta de frecuentes disgresiones eruditas. También se desliza imperceptiblemente, a menudo de una frase a otra, a una historia paralela en la que los límites entre los personajes de la novela y los periodos temporales desaparecen.
Al principio puede parecer frustrante, pero al cabo de un tiempo este ritmo tan especial se convierte en absorbente. “Yo confieso” es una novela singularmente cautivadora, colmada hasta los bordes de vida, conocimiento y fantasía. Refuta de manera efectiva todas las afirmaciones sobre el empobrecimiento del arte de la novela, y demuestra que todavía es posible construir catedrales con la palabra. Un gran elogio a Jens Norndenhök, cuya labor de traducción de este texto del catalán al sueco debe calificarse definitivamente de proeza.

Magnus Persson